Málaga Cultural
Arte y Medicina | Una sala del hospital durante la visita del Médico Jefe
En esta obra 1889 de Luis Jiménez Aranda, de carácter realista y naturalista actualmente expuesta en el Museo del Prado, se representa la visita a una sala de un hospital del siglo XIX por parte de un médico jefe y profesor universitario, acompañado de estudiantes.
Dra. Gracia Jiménez Lérida
Médico de Familia y Graduada en Historia del Arte
La composición de la pintura nos lleva a dirigir la atención hacia el margen izquierdo, donde se desarrolla la escena principal. El médico, que es ayudado a sostener a la paciente por un asistente, posa su cabeza sobre la espalda realizando una auscultación directa. Aunque en esa época ya se había inventado el estetoscopio. Se presume que la enferma está afectada de tuberculosis, enfermedad infecciosa que predominaba en ese momento.
El grupo de estudiantes en composición diagonal es otro foco principal, el autor utiliza el recurso de la luz natural que entra por los amplios ventanales, y cuyas miradas se dirigen al médico y a la enferma, excepto la del estudiante del final del grupo que mira hacia la derecha, donde se supone que hay otro grupo de camas para enfermos; otro a su lado parece estar tomando notas. Todo ello está representado de manera magistral por el pintor, ya que recoge la atmosfera aséptica y a la vez colectiva de las salas hospitalarias.
Este cuadro es un testimonio fiel de la medicina de la época, en donde podemos apreciar la amplia sala con camas y amplios ventanales. Por lo general las monjas eran las encargadas del cuidado de los enfermos; se puede apreciar la figura de una monja en la parte derecha de la escena.
Por otra parte, constatamos que tanto el médico jefe como los estudiantes no llevan batas ni ninguna protección higiénica, solo los dos ayudantes y la figura femenina portan delantales blancos. En esa época aún las medidas preventivas higiénicas no estaban implantadas en su totalidad.
Adicionalmente se puede presumir; por la vestimenta de los estudiantes, que pertenecían a la clase alta de la sociedad de la época, no era una carrera que estuviera al alcance de todas las capas sociales. También se muestra que totalidad de los alumnos son varones, salvo una única mujer que puede ser una estudiante de medicina o una enfermera; en esa época el número de mujeres que estudiaban medicina era casi inexistente. Este hecho contrasta enormemente con la actualidad, donde las mujeres constituyen casi casi el 70% del alumnado.
Con esta obra se inició en España el movimiento de la pintura social, dejando atrás la pintura de Historia. Su autor Luis Jiménez Aranda nació en Sevilla en 1845, tras pasar por la Academia de Santa Isabel de Hungría en la ciudad sevillana, se marchó a Paris para completar su formación artística, y se instaló posteriormente en una ciudad cercana nacionalizándose francés.
Esta obra fue presentada en la Exposición Universal de Paris de 1889 y obtuvo la primera medalla. Fue muy bien acogida por la crítica española en general y su realismo social indujo al seguimiento de otros artistas españoles, aunque también obtuvo algunas críticas.
Posteriormente fue expuesta en España, concretamente en Barcelona en 1890 y en Madrid en la Exposición Nacional de Bellas Artes de 1892.