Entrevistas
Dr. Daniel Rosado: «El Real Madrid es el techo de lo que se puede aspirar en medicina deportiva»
El Dr. Daniel Rosado (Granada, 54 años) es especialista en Medicina de la Educación Física y del Deporte. Se formó en la Facultad de Medicina de la Universidad de Málaga, donde finalizó sus estudios en 1996. Un año después, en 1997, se colegió en el Colegio de Médicos de Málaga, institución a la que siempre ha estado vinculado, pese a haber trabajado en distintas ciudades de España y en el extranjero. Actualmente forma parte del equipo médico del Real Madrid CF.
Su padre es médico, ¿influyó su figura paterna a la hora de decantarse por estudiar Medicina?
Así es. Vivir en primera persona su particular visión de la medicina, su proyección humanista y oír las múltiples anécdotas hospitalarias vividas con su hermano, también médico, fue la semilla que gestó mi decisión. Aunque también he de decir que mi madre (maestra de las antiguas), con su perfil docente, también tuvo su porcentaje de importancia en construir el tipo de médico que quería ser.
¿Siempre tuvo claro que quería dedicarse a la medicina deportiva?
Lo cierto es que la medicina te abre muchas posibilidades a la hora de escoger la especialidad. Al terminar la carrera, la formación de medicina deportiva no estaba aún estructurada en nuestro país y, aunque tuve un conato de acceder a ella en el extranjero, lo postpuse en aras de aprovechar otros contextos clínicos diversos y enriquecedores más cercanos. Soy feliz realizando cualquier actividad deportiva y, por extensión, fui evidenciando que las lesiones que se producían durante la práctica de las mismas podían tener un abordaje diferente (el deportista nunca quiere parar), así que me entretuve construyendo “otro perfil de médico” al que venía desarrollando y, cuando consideré que tenía la madurez suficiente para empezar desde cero… una vez más, me embarqué en hacer la especialidad de medicina deportiva.
¿Cuándo comenzó a trabajar en el equipo médico del Real Madrid CF?
En la temporada 2023-24.
¿Qué se siente al formar parte de uno de los mejores clubes de fútbol del mundo?
En primer lugar, es un grandísimo honor y, para mí, supone el techo de lo máximo a lo que se puede aspirar en el campo de la medicina deportiva. Es una alta exigencia en cuanto a conocimiento, puesta en práctica y toma de decisiones. Los médicos estamos acostumbrados a estudiar siempre, y este club implica hacerlo de manera más eficiente y efectiva. Lo bueno es que el servicio médico está compuesto por un elenco de profesionales de altísima cualificación y, como la premisa es “ganar siempre”, nos obliga a estar permanentemente atentos y dispuestos a incorporar cualquier técnica o conocimiento que nos permitan la consecución de tal propósito.
Supongo que la carga de partidos y la exigencia física los hace más susceptibles a lesiones. ¿Cómo trabaja el equipo médico para intentar evitarlas?
Lo primero que hay que puntualizar es que los deportistas que llegan al primer equipo del Real Madrid son diferentes. Para jugar en el Real Madrid se necesitan unas características genéticas inherentes al deportista que pueden ser moldeadas, pero que hay que traer de fábrica. Cualquier profesional que trabaje en un equipo de fútbol sabe que evitar las lesiones es imposible. Podemos dotar a los jugadores de programas preventivos cuando evidenciemos algún tipo de desbalance. Debemos estar muy atentos a la carga de trabajo y, actualmente, ese es uno de los campos en crecimiento, pues la ingente cantidad de datos que nos aportan los dispositivos GPS nos permiten disponer de patrones bastante clarificadores (intrajugador) sobre cómo se toleran las cargas y cómo orientar las sesiones de entrenamiento en base a los parámetros obtenidos. No podemos pasar por alto el campo de la alimentación (todos somos lo que comemos, pero ellos más aún) y las ayudas ergogénicas. Por último, ser muy conscientes de que la mayoría de los procesos se reparan durante el sueño, con lo cual el descanso, parar y respetar los tiempos fisiológicos de “restitutio” es fundamental.
Desde hace ya varias temporadas estamos trabajando en un modelo predictor de lesiones utilizando el big data y la inteligencia artificial. Se nutre de un histórico de lesiones, variables metabólicas, de rendimiento y descanso, y un tercer grupo de variables externas. Es muy pronto aún para sacar ningún tipo de conclusiones, pero estamos muy esperanzados en poder proporcionar datos que “ayuden” a intentar prevenir (con lo complicado que esto es) un tipo de lesiones muy concretas.
Es uno de los pocos médicos del Real Madrid que conoce ambos primeros equipos de fútbol y baloncesto. ¿Son muy diferentes las lesiones?
Así es. Completar mi experiencia en el Real Madrid por la división del baloncesto ha sido una alegría, pues me ha permitido vivir en primera persona ambas modalidades. Las lesiones son similares, pues los tejidos y los deportistas son muy parecidos. Lo que estoy evidenciando que cambia es la expresión de ambas modalidades deportivas. Hay diferencias en aceleraciones y desaceleraciones, altura de salto, tiempo continuo de juego y calendario de competición. Esto es lo que condiciona la frecuencia y tipología de lesiones.
En los últimos años se habla mucho de salud mental en el deporte. ¿Cómo la abordan?
Tengo muy interiorizado el concepto del equilibrio holístico entre el cuerpo y la mente. Llevamos ya mucho tiempo sensibilizándonos con la importancia de la salud mental para toda la población. En deportistas profesionales, a raíz de la visualización de casos puntuales, se ha puesto de manifiesto la necesidad de incorporar su evaluación y seguimiento como parte tan importante como la física.
Ponemos especial énfasis en ofrecer distintas herramientas y recursos terapéuticos. Disponemos además de una sección específica con profesionales cualificados para situaciones que requieran un abordaje más profundo. La interacción diaria genera vínculos que permiten intervenir en momentos clave desde la confianza y el respeto.
Está rodeado de grandes figuras. ¿Cómo son en el día a día?
Sorprende su normalidad. Cuando ya formas parte de su entorno, se comportan como lo que son: jóvenes de 20-25 años. Se ríen, lloran, cuentan chistes… cada uno con su personalidad, pero esencialmente normales.
Dentro de esa dinámica, llegas a olvidar la trascendencia de todo lo que se hace. Valdebebas es una burbuja. Llegas a olvidarte de que estás tratando a Vinicius, Bellingham, Valverde o Carvajal y te centras en tu trabajo.
¿Cómo lleva el ritmo de viajes?
No es pesado. Es una aventura permanente. Viajar con el Real Madrid es un privilegio. Esa burbuja se prolonga en los desplazamientos: aviones privados, terminales exclusivas… uno se siente afortunado de formar parte de esta experiencia.
¿Cómo se cuida el médico que cuida a los mejores jugadores del mundo?
Hay dos pilares básicos. El primero es ser consciente cada día de dónde estoy y no permitir que la rutina se transforme en aburrimiento. El segundo es mantener mis rutinas: estudiar, leer y hacer actividad física.
Cuéntenos alguna anécdota.
En uno de los primeros partidos en los que estaba sentado en el banquillo junto a Toni Kroos; uno de los defensas hizo algo raro que Ancelotti no vio del todo bien. Carlo se volvió algo enfadado y me señaló a mí con el dedo y me preguntó: «¿Me puedes explicar que está haciendo con la pelota? ¿Por qué no le enseñas cómo se hace bien?». Yo, petrificado, abrí mucho los ojos de sorpresa y tardé una eternidad en tragar saliva…. Tiempo suficiente para que contestase Toni Kross con su tranquilidad y educación alemana: «Tranquilo, Mister, estoy en ello». Mi corazón volvió a latir y tragué saliva. Toni me dio un codazo y una mirada de tranquilidad: «Esa no era para ti, Doki».